El sacrificio final de Dave Mustaine: Hollywood, el adiós a Megadeth y una vieja herida que Ellefson no olvida

11.03.2026

Hay símbolos que parecen intocables en el metal. La voz rasgada de Dave Mustaine es uno. Su melena pelirroja, otro. Por eso ha sorprendido tanto que el líder de Megadeth ya empiece a hablar en serio de su vida después de la banda, y que además se muestre dispuesto a despedirse incluso de ese rasgo tan icónico si el papel lo merece. En plena etapa final de Megadeth, Mustaine ha asegurado que le atrae la idea de dar el salto a la actuación y que se cortaría el pelo por "un papel grande", dejando claro que ve el cine como una posibilidad real para su siguiente capítulo.

La imagen es potente. Mustaine sin guitarra, sin escenario y quizá también sin melena. Pero más allá del impacto visual, sus palabras encajan con un momento de transición evidente. Megadeth está inmerso en su gira de despedida, y el músico ha deslizado que, tras ese cierre, le gustaría explorar nuevos caminos creativos. No plantea una desaparición absoluta del mapa musical, sino una reinvención, actuando, siguiendo cerca del foco y también dedicando parte de su energía a formar a nuevos músicos, transmitiendo su experiencia a la siguiente generación. 

Ese posible final de etapa llega, además, en paralelo a otro relato inseparable de la historia de Megadeth, la relación con David Ellefson. El exbajista ha vuelto a recordar públicamente cómo vivió su salida del grupo tras el escándalo de los vídeos sexuales filtrados y ha dejado una frase especialmente dura: en su opinión, Metallica gestionó mejor el despido de Dave Mustaine en los ochenta que Megadeth el suyo décadas después. La razón, según ha explicado, es sencilla y dolorosa a la vez. A Mustaine le conservaron material, le pagaron y le reconocieron su aportación, él siente que no recibió ese mismo trato.

Ellefson ha insistido en que Mustaine no quiso utilizar nada suyo en The Sick, The Dying... And The Dead! y que sus partes acabaron siendo reemplazadas. También ha explicado que una canción en la que había trabajado no terminó entrando en el disco y que incluso una letra que escribió para lo que después sería "Soldier On!" fue apartada del resultado final. Su lectura de todo aquello es clara, percibió rencor y una voluntad de borrar su huella de aquella etapa del grupo.

Lo más llamativo es que Ellefson no construye ese recuerdo desde el odio. De hecho, al repasar su historia con Mustaine, también habla de cercanía real entre ambos, especialmente durante su regreso a Megadeth en 2010. Recuerda momentos cotidianos, tranquilos, lejos del escenario, en los que la relación sí le parecía sincera y fraternal. Para él, ahí estaba la versión más auténtica del vínculo, no en la maquinaria de la banda, sino en los instantes pequeños, casi domésticos, en los que podían relacionarse como hermanos y no como figuras dentro de una institución llamada Megadeth.

Por eso su balance final resulta menos vengativo de lo que podría parecer. Ellefson sostiene que su verdadera despedida emocional del grupo se produjo ya en la era de Dystopia y que, con el tiempo, ha logrado seguir adelante sin cargar con el mismo resentimiento que durante años marcó la narrativa de Mustaine respecto a Metallica. Dice no guardar rencor ni a Dave ni a Megadeth, aunque eso no impide que siga señalando lo mal que, a su juicio, se gestionó su salida. 

Así, el presente de Megadeth queda atravesado por dos despedidas distintas. Por un lado, la oficial, la de una banda histórica que ya recorre su tramo final sobre los escenarios. Por otro, una más simbólica, la de Mustaine empezando a imaginarse fuera del metal, tanteando Hollywood y aceptando incluso la idea de sacrificar parte de su iconografía por un nuevo reto. Entre medias, siguen apareciendo las cicatrices de una historia interna que nunca ha terminado de cerrarse del todo. 

Megadeth, mientras tanto, mantiene en pie su gira de despedida y tiene tres fechas confirmadas en España este mes de mayo. 25 de mayo en Valencia (Roig Arena), 27 de mayo en A Coruña (Coliseum), 29 de mayo en Bilbao (Bizkaia Arena BEC!) y 3 de julio en Barcelona (Barcelona Rock Fest). Serán citas con aroma de final, pero también con esa sensación tan propia de Mustaine, incluso cuando parece estar escribiendo el último capítulo, siempre deja abierta la puerta a una nueva mutación.  


Redacción: Izan López