Laura Esquivel y Brenda Asnicar convierten Madrid en un viaje a la infancia con su esperado 'Amigas del Corazón World Tour'

20.06.2026

Casi 20 años después del fenómeno Patito Feo, Laura Esquivel y Brenda Asnicar volvieron a Madrid para demostrar que la historia de Patito y Antonella sigue viva. El Movistar Arena se transformó en un enorme rincón del corazón donde miles de fans revivieron las canciones que marcaron a toda una generación.

Hay conciertos que se disfrutan. Y luego están aquellos que se viven desde la emoción. El de Laura Esquivel y Brenda Asnicar en el Movistar Arena de Madrid fue uno de esos espectáculos en los que la música se convirtió en una máquina del tiempo.

Bajo el nombre de 'Amigas del Corazón World Tour', las protagonistas de Patito Feo ofrecieron un recorrido por los grandes himnos de la serie, combinándolos con canciones de sus respectivas carreras en solitario. El resultado fue un espectáculo cargado de nostalgia, guiños al pasado y una producción pensada para que cada asistente volviera, por unas horas, a aquella infancia frente al televisor.

Madrid se vistió de Pretty Land

Desde mucho antes de que comenzara el concierto, el ambiente alrededor del recinto ya dejaba claro que no era una cita cualquiera.

Decenas de seguidores acudieron caracterizados como Las Populares o Las Divinas, recuperando algunos de los estilismos más reconocibles de la serie que marcó a toda una generación. Coronas, botas altas, brillos, lazos, Converse y prendas inspiradas en el Pretty Land School of Arts devolvieron a las inmediaciones del Movistar Arena la esencia de aquel universo televisivo.

Era evidente que el público no iba únicamente a un concierto.

Iba a reencontrarse con una parte de su infancia.

Un comienzo para poner el estadio en pie

A las 21:05 horas, las luces se apagaron y el Movistar Arena estalló cuando Laura y Brenda aparecieron sobre el escenario acompañadas por una banda en directo y cuatro bailarines.

La apertura no pudo ser más simbólica.

"Amigas del corazón" inauguró la noche y apenas unos minutos después llegó "Somos las Divinas", dos de las canciones más recordadas de Patito Feo y responsables de que el público comenzara a cantar y bailar desde el primer instante.

El concierto arrancó sin tiempo para la nostalgia silenciosa.

Todo era celebración.

Todo era emoción compartida.

Un viaje entre el pasado y el presente

Tras ese explosivo inicio, Brenda abandonó momentáneamente el escenario para dejar paso a uno de los momentos más especiales de Laura Esquivel.

La artista interpretó "Sueño de amor", recreando incluso el mítico disfraz que utilizó durante la serie y trasladando al público directamente a una de las escenas más recordadas de Patito Feo. Poco después sorprendió con "Cuatro paredes", uno de los temas de su etapa en solitario, mostrando la evolución artística que ambas han experimentado durante estos años.

A lo largo de toda la noche, el espectáculo fue alternando constantemente entre la nostalgia y la actualidad.

Los cambios de vestuario se sucedían con rapidez mientras las pantallas proyectaban imágenes inéditas de la serie, vídeos de archivo y versiones animadas de las propias artistas, reforzando la sensación de estar recorriendo casi veinte años de historia.

Las canciones que marcaron a toda una generación

El repertorio recuperó buena parte de los grandes clásicos de la ficción argentina.

Sonaron temas como "Diosa única bonita", "Tango llorón", "Respeto", "Quiero, quiero" o "¿Y ahora qué?", convertidos ya en auténticos himnos para miles de personas que crecieron siguiendo la historia de Patito y Antonella.

Cada canción era recibida como un recuerdo colectivo.

No hacía falta mirar la pantalla.

El público conocía cada palabra.

El momento más emotivo de la noche

Uno de los instantes más especiales llegó con "Girasol".

Laura apareció con un gorro muy similar al que identificaba a Patito en la serie y quiso dedicar unas palabras al público antes de comenzar la interpretación.

"Quiero dedicar la siguiente canción a ustedes, a todos los niños que fuimos, a todos los adolescentes que fuimos en aquel momento y que aún seguimos siendo muy dentro de nuestro corazón, todas las batallas que seguramente pasamos, todas esas heridas que cicatrizaron pero están ahí y son parte de nuestra historia. Celebremos nuestra historia."

Fue uno de esos silencios que solo aparecen cuando miles de personas están sintiendo exactamente lo mismo.

La emoción inundó el recinto.

Las Divinas nunca pasaron de moda

Visualmente, el concierto también sirvió para demostrar que la estética de Patito Feo continúa siendo un referente para toda una generación.

Laura y Brenda apostaron por una versión mucho más adulta y sofisticada del universo de la serie, con corsés, botas altas de brillantina, sombreros, coronas y estilismos llenos de brillo que reinterpretaron la esencia de Las Divinas desde una perspectiva actual.

Aunque compartían una línea estética común, cada una mantuvo su propia personalidad.

Laura optó por siluetas más románticas y voluminosas, mientras Brenda apostó por propuestas más ajustadas, sensuales y con una actitud claramente rockera.

Dos formas distintas de reinterpretar unos personajes que siguen siendo iconos del pop latino.

Un final imposible de olvidar

Cuando parecía que el concierto llegaba a su fin, ambas artistas regresaron juntas para afrontar el último tramo del espectáculo.

Primero llegó "Fiesta", modificando una de las frases más recordadas de la serie —"ser tan huecas como las Divinas"— por un mensaje mucho más simbólico: "nunca más estar divididas".

Después sonó "Un rincón del corazón", la inolvidable cabecera de Patito Feo, que hizo cantar al Movistar Arena de principio a fin.

Pero el público sabía que todavía faltaba una última canción.

Y no se equivocaba.

Entre los gritos del público, Laura y Brenda regresaron una vez más para interpretar "Las Divinas", probablemente el momento más esperado de toda la noche.

Miles de personas reprodujeron una coreografía que permanece intacta en la memoria colectiva desde hace casi veinte años.

No importaba la edad.

Durante unos minutos, todos volvieron a ser aquellos niños que esperaban cada tarde un nuevo episodio de Patito Feo.

Porque el verdadero triunfo de 'Amigas del Corazón World Tour' no fue únicamente reunir a Laura Esquivel y Brenda Asnicar sobre un escenario.

Fue demostrar que algunas historias nunca desaparecen.

Simplemente esperan el momento adecuado para volver a ocupar ese pequeño rincón del corazón donde siempre han permanecido.


Redacción: Eva María Sierra

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