Michael Jackson en Oviedo: 34 años del histórico concierto del Dangerous World Tour

04.10.2026

Se cumplen 34 años de uno de los mayores eventos musicales de la historia de Oviedo. Un 21 de septiembre de 1922, más de 25.000 personas, tanto asturianos como visitantes de otras ciudades, llenaron el Estadio Carlos Tartierra para escuchar al inigualable Michael Jackson.

Este fue su segundo concierto dentro de su gira del Dangerous World Tour en España, habiéndose presentado exitosamente días antes en Barcelona. El Ayuntamiento de Oviedo fue organizador de unas de las mejores Fiestas de San Mateo ese año. Las 4000 pesetas que costaban las entradas (el equivalente actual a unos 24 euros) representaban un esfuerzo económico considerable para la época, pero para los miles de asistentes que vivieron aquella experiencia, valió cada peseta.

La fiebre antes del concierto

Durante los días previos al concierto, la ciudad estaba envuelta en una auténtica "jacksonmanía". Con carteles anunciando el evento por todas partes, hoteles sin disponibilidad y colas que superaban las cinco manzanas en las taquillas, de lo único que se hablaba en Oviedo era de Michael Jackson. En su llegada al aeropuerto, un niño de dos años le entregó un ramo de flores, y otros numerosos fans lo esperaban a las puertas de su hotel. 

El repertorio perfecto

El Rey de Pop protagonizó un espectáculo de primera, arrancando con muchísima fuerza al ritmo de Jam. A esta apertura le siguieron otros grandes clásicos como Billie Jean, Smooth Criminal, Thriller, y Will You Be There. Además, para los fans que lo seguían desde el principio, escuchar en vivo las alegres canciones de su etapa en los Jackson 5, como el inolvidable I want you back, fue como viajar en el tiempo. Sin duda, un repertorio completo que puso a los asturianos a cantar hasta quedarse sin voz.

Una aparición inesperada

Para sorpresa de los miles de asistentes, Slash el famoso guitarrista de los Guns N' Roses, hizo una aparición especial sobre el escenario durante la canción Black or White. Su potente solo de guitarra junto con la envolvente voz de Michael fusionaron el pop y el rock, creando uno de los momentos más icónicos y recordados de esa noche.

El gran final

Y cuando parecía que el concierto ya no podía tener más momentos inolvidables, llegó su salida de broche de oro. Al terminar de cantar A Man in the Mirror, Michael Jackson despegó en un cohete para abandonar el estadio por los aires, desapareciendo en un instante frente a miles de personas que se quedaron con la boca abierta, ya que no podían creer lo que acababan de vivir. 

Tres décadas han pasado desde tan memorable evento. Los años han pasado, la música ha evolucionado, el mundo ha cambiado, pero el recuerdo de aquel mágico concierto del Rey del Pop sigue en el corazón y en la memoria de los asturianos. Pocas veces una ciudad como Oviedo ha vivido un evento de tanta magnitud, convirtiendo aquellas Fiestas de San Mateo en una de las mejores de su historia local.


Redacción: Franchesca Rivera

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