Resurrection Fest 2026: Viveiro ya está levantando uno de los festivales más esperados del verano

A poco más de un mes para que arranque, el Resurrection Fest Estrella Galicia 2026 ya se deja ver en Viveiro. En Celeiro han comenzado los trabajos de montaje de una edición que volverá a convertir, del 1 al 4 de julio, a la localidad lucense en una de las capitales europeas del rock y el metal. Y lo hará, como viene siendo habitual, con el cartel de casi todo vendido y con la sensación de que este año la edición apunta a ser histórica.
Quedan las últimas entradas para ver a Sabaton, Iron Maiden, Limp Bizkit y Marilyn Manson, cuatro nombres que por sí solos bastarían para explicar el tirón de un festival que, una vez más, ha reunido una combinación muy difícil de igualar. Leyendas absolutas, grandes bandas actuales y varias sorpresas reservadas por la organización.
Entre los grandes reclamos de esta edición, Sabaton llegará a Viveiro preparados para desplegar uno de esos directos que lo explican todo por sí mismos. Los suecos llevan años creciendo como una de las bandas más queridas del power metal gracias a un show épico, éxitos coreables y una conexión muy especial con el público. Su paso por el Resu se perfila como uno de los momentos más potentes de la semana.
Pero si hay una actuación que concentra buena parte de la atención, esa es la de Iron Maiden. Bruce Dickinson y los suyos aterrizarán en Viveiro celebrando su 50 aniversario dentro de la gira mundial Run For Your Lives, una oportunidad irrepetible para ver a una de las formaciones más grandes de la historia del heavy metal. Su presencia convierte esta edición en un festival obligatorio para cualquier seguidor del género.
El cartel tampoco se queda corto en nombres históricos del metal y el hardcore. Anthrax sumará su habitual descarga de thrash, mientras que Angelus Apatrida volverán a demostrar por qué son una de las referencias más sólidas del metal nacional. Tampoco faltarán A Day to Remember, The Gems, Not Yet, Trivium, Cavalera, Mastodon, The Rasmus, Hamlet, Testament o High Vis, entre muchas otras bandas que completan una programación que roza el centenar de actuaciones.

Entre los nombres más celebrados está también el de Limp Bizkit, una de las bandas más reconocidas del nu metal. Fred Durst y compañía traerán a Viveiro toda la actitud, la nostalgia y la energía de una generación entera que creció con sus éxitos. Y como cierre de altura, Marilyn Manson se subirá al escenario del Resurrection Fest con uno de esos conciertos intensos, oscuros y teatrales.
Más allá del escenario, el Resu vuelve a jugar otra de sus grandes bazas, el entorno. Viveiro recibirá a miles de personas, también para convertirse, durante cuatro días, en una experiencia al completo. La organización recuerda que aún quedan los últimos abonos y entradas, así como algunas plazas en las zonas oficiales de acampada dentro del recinto y junto a la playa de Area. Porque el festival también es una especie de vacaciones extremas en un paisaje privilegiado, con playa, montaña, río y una ciudad volcada por completo con el evento.
En las últimas ediciones, el evento reunió a alrededor de 140.000 personas llegadas de más de 40 países, una cifra que habla por sí sola del peso internacional de esta cita. El acceso a Viveiro se activa ya desde distintos puntos de España, las plazas hoteleras están prácticamente completas y el ambiente empieza a notarse mucho antes de la fecha del espectáculo.
También hay expectativa por descubrir las sorpresas que guarda la organización. Una de ellas llegará ya el primer día, con una banda misteriosa de la que nadie conoce la identidad de su líder. Un enigma que, por ahora, forma parte del juego y que añade todavía más intriga a una edición que ya de por sí llega cargada de grandes nombres.

Con su 21ª edición a la vuelta de la esquina, el Resurrection Fest vuelve a confirmar por qué es una forma de entender la música en directo, la comunidad y el viaje compartido hacia uno de los encuentros más grandes del calendario de rock y metal en Europa. Viveiro ya se está preparando. Y esta vez, más que nunca, todo apunta a que no habrá nadie mirando desde fuera.
Redacción: Izan López
