Saba, primer contacto en Madrid con un debut íntimo: esto puede ser enorme

18.01.2026

Saba debutó en España este sábado como quien elige entrar por la puerta pequeña para que el encuentro sea más real. Nada de grandes recintos ni fuegos artificiales, una sala de aforo reducido, un show de apenas una hora y una sensación clara en el aire, la de estar presenciando un primer capítulo que (si todo va como debería) tendrá continuación.

Desde antes de que sonara la primera base, el ambiente ya hablaba. Público mayoritariamente joven, sí, pero con varias generaciones mezcladas, y una actitud que no siempre es habitual en conciertos de hip-hop, energía sin ruido, entusiasmo sin atropello, respeto por los silencios y una entrega constante. No había masa de estadio, pero sí algo que, a veces, vale más, una audiencia que escucha de verdad. Y Saba lo notó.

Un estreno íntimo, una conexión directa

El rapero de Chicago se mostró cómodo desde el principio, como si el formato cercano le encajara de forma natural. Hubo una conexión directa con el público: miradas, reacción inmediata a cada tema, y esa emoción especial de quienes sienten que llevan años esperando este momento. El resultado fue un concierto corto, pero vivido con la intensidad de los que no se repiten todos los días.

Un setlist que recorre toda su historia

La selección de canciones funcionó como un paseo por su evolución. De lo más antiguo a lo más reciente, de "Stoney" (con una década ya a sus espaldas) hasta el pulso actual de C0FFE!, dejando claro que su discografía ha crecido sin perder lo esencial: escribir bien, frasear con intención y sostener cada tema con identidad propia.

La reacción del público fue una prueba de ello, cada canción fue recibida con entusiasmo, como si su trayectoria ya estuviera perfectamente instalada en la memoria de una parte de Madrid. Era, literalmente, el tipo de concierto que confirma que aquí había ganas de Saba desde hace tiempo.

Cuando el rap se apoya en el buen gusto

Lo que hace particular a Saba no es la sobreactuación ni el golpe fácil. En directo se impuso rápido esa idea, rap con espacio, con textura, con compromiso musical. Sus instrumentales (cálidas, cambiantes, con ecos de soul y jazz) no están para decorar, sino para construir un lugar donde el verso puede respirar y, a veces, incluso volverse melodía.

El arranque con "Every Painting Has a Price" tuvo algún fallo técnico puntual, una especie de prólogo improvisado que, lejos de estropear el inicio, acabó funcionando como recordatorio de que lo que importaba aquí era lo humano. En cuanto el sonido se asentó, el concierto encontró su cauce, una propuesta menos agresiva de lo habitual, más enfocada en el detalle, en la musicalidad, en habitar el beat en lugar de perseguir el clímax a la fuerza.

El tramo formado por "head.rap", "Breakdown" y "Stomping" brilló especialmente por esa confianza tranquila, no había prisa, no había necesidad de "ganar" al público con trucos. El material aguantaba solo. Incluso cuando llegaron momentos con más pulsión de himno como "Photosynthesis", "LIFE" o "Busy", todo encajó sin romper el hilo.

El concierto fue bueno, y aún así dejó una sensación de "podría ser enorme"

Y aquí aparece la duda bonita. Porque sí, el concierto se disfrutó, y sí, su rap funciona. Pero también flotó una idea inevitable para quien conoce su manera de producir y construir canciones, la puesta en escena se quedó corta para el potencial musical que tiene.

Con un DJ como soporte y un escenario prácticamente desnudo, la música se sostuvo, pero parecía una versión recortada de algo que podría crecer muchísimo. Muchas de sus canciones están pidiendo arreglos, dinámicas, una banda detrás que empuje esos matices de neo-soul y jazz hacia un directo más grande. Tal como fue, el concierto fue un estreno sólido y disfrutable. Con una formación completa, podría haber sido de los que se recuerdan durante años.

Un final con sorpresa y sensación de "volverá"

El cierre confirmó dos cosas, que el público estaba dentro y que Saba entendió perfectamente lo que significaba este primer encuentro. Hubo momentos no previstos que se sintieron como regalo, como cuando cayó "SIRENS" sin estar en el setlist, o el bis con "Ziplock", tampoco planificado. Y eso suele ser una señal, el artista se lo está pasando bien.

Al terminar, la sensación general fue la de un debut con éxito. Saba se mostró agradecido, consciente de la importancia de esta primera vez en España, y dejó la impresión de que se fue satisfecho, probablemente con la intención de repetir.

Setlist (Madrid)

  • Every Painting Has a Price

  • head.rap

  • Breakdown

  • Stomping

  • Stoney

  • Today Years Old

  • How Many X?

  • LOOKING FOR PARKING

  • my bro

  • Photosynthesis

  • The Billy Williams Story

  • Symmetry

  • LIFE

  • Busy

  • SIRENS (no estaba en el setlist, la tocó)

  • Woes of the World

  • Crash

  • Westside Bound Pt. 4

  • Bis: Ziplock (no estaba en el setlist, no estaba previsto)

Si este fue el primer paso, el siguiente debería ser obvio. Volver, sí, pero con el directo a la altura de su sensibilidad musical. Porque Saba ya ha demostrado que tiene canciones. Ahora solo falta que España lo vea con todo el despliegue que esas canciones merecen. 


Redacción: Eva María Sierra

Acreditación: Primavera Tours